CONTACTA CON NOSOTROS

La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

sábado, 19 de mayo de 2018


¿Dónde vivió María después de la Resurrección?

La Escritura y la tradición nos dan unas cuantas posibilidades.

Después de que Jesús volviera de entre los muertos y ascendiera al Cielo, ¿adónde fue su madre? Aunque la Escritura no nos da una dirección exacta, sí deja varias pistas.


Por lo general, se acepta que en el momento de la muerte de Jesús su padre adoptivo José ya había fallecido. Esto dejaría a Jesús como el único familiar principal al cargo de su madre ya mayor.
Cuando estaba a punto de morir en la cruz, Jesús designó a uno de sus discípulos para cuidar de ella.
Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo: “Mujer, aquí tienes a tu hijo”. Luego dijo al discípulo: “Aquí tienes a tu madre”. Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa. (Juan 19,26-27)
La mayoría de expertos en la Escritura coincide con una tradición que dice que el “discípulo a quien él amaba” era san Juan el Evangelista.
En principio, parece que Juan cuidó de María en Jerusalén, tal y como se menciona en el libro de Hechos.
Los Apóstoles regresaron entonces del monte de los Olivos a Jerusalén: la distancia entre ambos sitios es la que está permitida recorrer en día sábado. Cuando llegaron a la ciudad, subieron a la sala donde solían reunirse. Eran Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago, hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas, hijo de Santiago. Todos ellos, íntimamente unidos, se dedicaban a la oración, en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos. (Hechos 1,12-14)
Esto implica que, al menos tras la muerte, resurrección y ascensión de Jesús, María vivió con los apóstoles en Jerusalén. Según mantiene una tradición, aquí vivió María el resto de su vida, andando el “camino de la cruz” todos los días, rememorando los pasos de su hijo. En esta tradición, la asunción de María tuvo lugar en Jerusalén y los apóstoles fueron testigos del hecho.
En la actualidad existe una iglesia construida cerca del Monte de los Olivos que se dice fue el lugar de enterramiento de María y es venerado por la Iglesia ortodoxa oriental. También hay otra ubicación en Jerusalén, la iglesia de la Dormición, conservada por monjes benedictinos. Ambos lugares aseguran ser el lugar de la asunción de María al Paraíso.


Por otro lado, existe una tradición que ubica a Juan el Evangelista en la ciudad de Éfeso. Muchos creen que, puesto que Juan vivía en esta ciudad, la Virgen María vivió con él y que su asunción tuvo lugar allí también. Este relato se vio reforzado más tarde por ciertas revelaciones privadas de la beata Ana Catalina Emmerick en el siglo XIX, que localizaban la casa de María en Éfeso.

En 1891, la hermana Marie de Mandat-Grancey descubrió en Éfeso una casa del siglo I, junto con las ruinas de una iglesia construida sobre ella en el siglo IV. El lugar ha sido un destino popular de peregrinación para muchas personas, incluyendo varios papas del siglo anterior.

En definitiva, fuera donde fuera que viviera María durante aquellos días finales de su vida, cuando fue asumida al Cielo se convirtió en nuestra madre y sigue siendo la Madre de la Iglesia, siempre intercediendo por nosotros ante su Hijo.


jueves, 17 de mayo de 2018

SANTA MISA EN LA SEDE DE LA ORDEN DE LOS POBRES CABALLEROS DE CRISTO - MILICIA DEL TEMPLE
Dejamos estas bellas imágenes de la Santa Misa celebrada en la Iglesia de San Juan de Jerusalen del Castillo de la Maggione, sede de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo.
















martes, 15 de mayo de 2018


Sacerdote denuncia que presencia cristiana ha sido “borrada” en partes de Siria

El encargado de proyectos en Medio Oriente de la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), P. Andrzej Halemba, denunció que la presencia cristiana ha sido borrada en algunos lugares de Siria y que los grupos extremistas musulmanes atacan los barrios cristianos para “llamar la atención internacional” y porque es “fácil eliminarlos”.
En una entrevista concedida a ACI Prensa, el P. Halemba expresó su preocupación porque “la presencia cristiana ha sido borrada de algunos lugares”, ya sea por los continuos enfrentamientos como por la lucha entre “clanes”.
Por ejemplo en el este de Ghouta “ya no hay cristianos” y “ahora es predominantemente musulmán”.
“El conflicto ha estado en la zona desde hace un par de años y ha afectado gravemente a los cristianos porque el este de Ghouta está en la base de las montañas y desde allí los extremistas suelen atacar el centro de Damasco, bombardeando los barrios cristianos como Bab Touma y otros lugares dejando muchas víctimas”, indicó.
El sacerdote relató que los fieles “fueron usados por los grupos rebeldes al régimen de Bashar Al Assad como escudos humanos en Ghouta y los forzaban a quedarse. Hay mucho sufrimiento de los cristianos y las minorías religiosas”.
Recordó que a inicios de año los terroristas atacaron iglesias y “uno de los Arzobispos casi es asesinado, al no estar en su dormitorio cuando cayó un proyectil”.
El P. Halemba aseguró que los yihadistas bombardean los barrios cristianos “para llamar la atención a internacional porque quieren salir en las noticias sino nadie hablaría sobre ellos. Matan a los cristianos porque es fácil eliminarlos a ellos que a los musulmanes”.
El sacerdote dijo que en ciudades como Alepo, Homs y el este de Ghouta, la fundación pontificia y Cáritas ayudan a la población, sin importar su religión o etnia.
Sin embargo, “muchas organizaciones están ayudando a los musulmanes, pero pocas le dan alguna asistencia a los cristianos. Este es el problema que estamos afrontando: están ayudando a los otros grupos, pero no a los cristianos. Tenemos esa dificultad en Irak y en Siria”.
“Por qué no ayudan a los cristianos es algo que habría que preguntarles. Hay una terrible corrección política por la que todo el mundo tiene miedo de ayudar a los cristianos y no a los otros. Es una tendencia que aún es muy fuerte en Europa”, denunció.
Por otro lado, comentó que en otras ciudades sirias como Idlib hay “una guerra sectaria” y una “polarización en la sociedad”.
“Los kurdos están tratando de expulsar a los cristianos de los lugares donde han estado por más de dos mil años. Por ejemplo en Hassake, antiguamente los kurdos y cristianos vivieron en paz durante siglos. Ahora las familias cristianas no son bienvenidas y se están yendo”, subrayó el P. Halemba.
El sacerdote expresó su tristeza porque hay iglesias a los que los “cristianos tienen miedo de volver porque, aunque el ISIS ya no está allí, la mentalidad aún permanece, la desconfianza, inferioridad, la creencia de que ellos no deben ser respetados”.
Por ello, para mantener la presencia cristiana, ACN desarrolla proyectos en varias ciudades como Homs y Alepo. Uno de estos es la reconstrucción de las casas destruidas en los enfrentamientos.
Además, “ayudamos con becas a los estudiantes, con libros, con canastas de comida y en invierno les compramos combustible, hornos y a que paguen electricidad, porque esta es muy errática y tienen que comprarla a compañías privadas, especialmente si tienen niños porque tienen que comer y hacer tareas”.
También se han reconstruido iglesias como la Catedral de Nuestra Señora de la Paz en Homs que fue destruida durante los bombardeos. “Nosotros ayudamos al Obispo a renovarla y en unos cuantos meses estará lista para recibir a la gente y que puedan orar en ella. Ese es un signo de esperanza para ellos”.
“Si los cristianos ven que la iglesia está renovada, tendrán valor de renovar sus propias casas. Se puede ver que hay un potencial, una necesidad y un futuro. La falta de trabajo hace que ellos no puedan renovar las cosas más básicas de sus casas. Cada dólar es importante para ellos”, manifestó el P. Halemba.


LIBERTAD RELIGIOSA EN IRÁN
En Irán, los conversos cristianos enfrentan sentencias de prisión de 10 años

Las iglesias católicas en el país son monitoreadas de cerca con cámaras de vigilancia para garantizar que los musulmanes no entren.
(CNA/InfoCatólica) Las iglesias católicas en el país son monitoreadas de cerca con cámaras de vigilancia para garantizar que los musulmanes no entren, y las escuelas religiosas están limitadas en lo que pueden enseñar, explicó a la CNA un periodista nacido en Irán, Sohrab Ahmari.
Ahmari actualmente está escribiendo una memoria espiritual sobre su propio viaje a la fe católica para Ignatius Press. Se convirtió en 2016 después de vivir en los EE. UU. Durante más de dos décadas. Su conversión hubiera sido casi imposible si hubiera estado viviendo en Irán.
«En Irán, el catolicismo es principalmente un fenómeno étnico. Hay católicos armenios y asirios. Tienen sus propias iglesias, pero no pueden evangelizar y no pueden tener Biblias en otros idiomas que no sean los suyos», dijo Ahmari, que trabajó para el Wall Street Journal durante varios años antes de convertirse en editor principal de la revista Commentary.
«La Constitución iraní consagra el Islam chiita como la religión del estado y relega a otras minorías religiosas al estatus protegido, pero de segunda clase, de modo que son judíos y cristianos, principalmente, personas de las religiones abrahámicas», continuó. «Estas personas tienen un cierto grado de derechos limitados, pero también tienen todo tipo de desventajas sociales».
La población de la República Islámica es 99 por ciento musulmana, y sus minorías religiosas reconocidas están estrictamente controladas.
«El tratamiento empeora para los grupos que el régimen no reconoce como legítimos», explicó Ahmari. Esto incluye el cristianismo evangélico y la religión bahá'í.
Después de enfrentar un juicio como «apóstatas», los conversos cristianos del Islam han sido sometidos a sentencias cada vez más severas, según el informe de la Comisión estadounidense sobre libertad religiosa internacional de 2018, que señaló que «muchos fueron condenados a al menos 10 años de prisión por sus actividades religiosas».
Maryam Naghash Zargaran, una cristiana convertida del Islam, fue liberada de prisión en agosto de 2017 después de cumplir la mayor parte de su sentencia de cuatro años. Mary Ann Glendon, ex embajadora de los EE. UU. En la Santa Sede, fue una de las personas que abogaron por su liberación.
En mayo de 2017, cuatro cristianos evangélicos fueron sentenciados a 10 años de prisión cada uno por sus esfuerzos evangelizadores.
El Departamento de Estado de los Estados Unidos ha designado a Irán como un «país de particular preocupación» por la libertad religiosa desde 1999.
La creciente capacidad del gobierno iraní para censurar y monitorear a los usuarios de Internet aumenta su capacidad para hacer cumplir las interpretaciones religiosas oficiales y tomar medidas enérgicas contra los activistas.
La libertad religiosa y los derechos humanos fueron el centro de la reunión del Papa Francisco con el presidente iraní Hassan Rouhani en enero de 2016. Irán y la Santa Sede han mantenido relaciones diplomáticas continuas desde 1954.


NINGUNO DE LOS GRANDES PARTIDOS HABLAN DE ELLA: PODEMOS ENCABEZA LOS ATAQUES

Cristianofobia: un tabú que ya causa el 77% de las agresiones a la libertad religiosa en España.

El Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia (OLRC) ha publicado su informe anual sobre los ataques a la libertad religiosa en España, correspondiente a 2017.

Cristianofobia en cifras: en el mundo 3 de cada 4 perseguidos por su fe son cristianos.
El Coliseo romano se iluminó de rojo por los cristianos perseguidos: éstas son sus cifras:

Podemos, con 34 ataques, es el partido más hostil a este derecho humano

El informe lo adelantó anoche en exclusiva el diario Abc, y esta mañana el Observatorio lo ha remitido a sus suscriptores. Esta entidad señala: “Aunque el número de casos se ha reducido de 208 a 166, es preocupante el carácter violento de los casos, ya que, por ejemplo, han aumentado los ataques a templos de 39 a 44. Más del 75% de los casos son contra cristianos.” Según los datos recopilados por el OLRC el año pasado, Podemos y sus confluencias son los que más han atacado a la libertad religiosa (34 ataques en total), seguidos del PSOE (con 20) e Izquierda Unida (10). Los partidos separatistas también ocupan un lugar destacado en esta clasificación de maltratadores de la libertad religiosa: las CUP y el PDCAT empatan con 8 ataques, seguidos de Compromís (5) y ERC (4). Hay que recordar, porque algunos parecen haberlo olvidado, que la Declaración Universal de los Derechos Humanos establece en su Artículo 18 lo siguiente:
“Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.”
Aumentan los ataques cristianófobos: ya son el 77,1% del total
Lo más significativo del informe de este año es que las agresiones a lugares de culto han pasado de 39 en 2016 a 44 en 2017. Una estadística que no va camino de mejorar de cara al año que viene, tras la ola de ataques a templos católicos perpetrada por feministas radicales en marzo en varias ciudades de España. Por otra parte, un año más la cristianofobia ha sido la principal motivación de los ataques contra la libertad religiosa en España: un total del 77,1% del total de 166 ataques. La mayor parte de las agresiones la sufren los católicos, con un 56,6% del total, sumando el resto de confesiones cristianas un 20,5% de los ataques, y el resto de religiones un 22,9%. Recordemos que en 2016 la cristianofobia motivó el 73% de los ataques. En contraste con otras formas de odio, la cristianofobia no sólo no es combatida sino que incluso es alentada por ciertos partidos políticos, en especial los de izquierda y ultraizquierda. A pesar de ello, sigue siendo un tema tabú para esos mismos partidos y para muchos medios de comunicación, que ni siquiera reconocen su existencia.
Cataluña es la comunidad con más ataques contra la libertad religiosa
En cuanto a regiones, Cataluña ha sido la comunidad con más ataques (29), seguida de Andalucía (25), Madrid (24) y la Comunidad Valenciana (21). “La inestabilidad política y el laicismo radical de Cataluña afectan a la libertad religiosa”, denuncian desde el Observatorio. Según señala esta entidad, sus informes anuales son utilizados “como fuente tanto para medios de comunicación como para otros reputados informes sobre la situación de la libertad religiosa en España, tanto a nivel nacional (Ministerio del Interior) como a nivel internacional (informe de Ayuda a la Iglesia Necesitada o el del Departamento de Estado de Estados Unidos, el más importante sobre la materia)”.

lunes, 14 de mayo de 2018


Los primeros cristianos tenían una certeza indestructible en la victoria final del cristianismo
¿Por qué el cristianismo se extendió tan rápidamente?


La expansión del cristianismo en los tres primeros siglos
“Intentaré iluminar lo que podemos aprender en la Iglesia de hoy: qué errores hay que evitar y qué ejemplos hay que imitar y qué aportación específica pueden dar a la evangelización los pastores, monjes, los religiosos de vida activa y los laicos”.
Raniero Cantalamessa hizo una reflexión sobre la evangelización cristiana en los tres primeros siglos. El periodo –dijo Cantalamessa- en el que el cristianismo hace camino por su propia fuerza”.
Los primeros cristianos tenían una certeza indestructible sobre la bondad y la victoria final del cristianismo
En cada uno de estos momentos intentaré iluminar lo que podemos aprender en la Iglesia de hoy: qué errores hay que evitar y qué ejemplos hay que imitar y qué aportación específica pueden dar a la evangelización los pastores, monjes, los religiosos de vida activa y los laicos.

1. La difusión del cristianismo en los tres primeros siglos

Comenzamos hoy con una reflexión sobre la evangelización cristiana en los tres primeros siglos. Un motivo hace de este periodo un modelo para todos los tiempos. Es el periodo en el que el cristianismo hace camino por su propia fuerza. No hay “ningún brazo secular” que lo apoye; las conversiones no se determinan por ventajas externas, materiales o culturales; ser cristianos no es una costumbre o una moda, sino una elección contra corriente, a menudo a riesgo de la propia vida. En ciertos aspectos es la misma situación que se ha vuelto a dar en muchas partes del mundo.
La fe cristiana nace con una apertura universal. Jesús había dicho a sus apóstoles que vayan a “todo el mundo” (Mc 16,15), que “hagan discípulos a todas las gentes” (Mt 28,19), que sean testigos “hasta los confines de la tierra” (Hch 1,8), que “prediquen a todos los pueblos la conversión y el perdón Vocación de los discípulosde los pecados” (Lc 24,47).
La actuación de principio de esta universalidad se da ya en la generación apostólica, no sin dificultades o heridas. El día de Pentecostés se supera la primera barrera, la de la raza (los tres mil convertidos pertenecían a pueblos distintos, pero eran todos creyentes judíos); en casa de Cornelio y en el llamado Concilio de Jerusalén, sobre todo por impulso de Pablo, se supera la barrera más difícil de todas, la religiosa que dividía a los judíos de los gentiles. El evangelio tiene ante sí al mundo entero, aunque momentáneamente este mundo es limitado, en el conocimiento de los hombres, a la cuenca mediterránea y a los confines del Imperio Romano.
Más complejo es seguir la expansión de hecho o geográfica del cristianismo en los primeros tres siglos que, sin embargo, es menos necesario para nuestro objetivo. El estudio más completo y, hasta ahora no superado, a este respecto es el de Adolph Harnack, Misión y expansión del cristianismo en los tres primeros siglos.
Una fuerte intensificación de la actividad misionera de la Iglesia tuvo lugar bajo el mando del emperador Cómodo (180-192) y después, en la segunda mitad del siglo III, es decir hasta la víspera de la gran persecución de Diocleciano (302). Este, aparte de las esporádicas persecuciones locales, fue un periodo de paz relativa que permitió a la Iglesia naciente el poder consolidarse en su interior, desarrollando una actividad misionera de una forma nueva.
Veamos en qué consiste esta novedad. En los primeros dos siglos la propagación de la fe se confiaba a la iniciativa personal. Se trataba de profetas itinerantes, de los que habla la Didaché, que se trasladaban de sitio a sitio; muchas conversiones se debían al contacto personal, favorecido por el trabajo común ejercitado, de los viajes y de las relaciones comerciales, del servicio militar y de otras circunstancias de la vida.

Orígenes nos da una descripción conmovedora del celo de estos primeros misioneros:

“Los cristianos hacen todos los esfuerzos posibles para difundir la fe sobre la tierra, para este fin algunos de ellos se proponen formalmente como deber de sus vidas, peregrinar de ciudad en ciudad, también de pueblo en pueblo para ganar nuevos fieles al Señor. No se dirá que lo hacen para beneficiarse, porque a menudo rechazan hasta los más necesario para vivir”.
Ahora, en la segunda mitad del siglo III, estas iniciativas personales se coordinan cada vez más y en parte se sustituyen por las comunidades locales. El obispo, también reaccionando a los impulsos disgregatorios de la herejía gnóstica, adquiere la supremacía sobre los maestros, como director de la vida interna de la comunidad y centro propulsor de su actividad misionera. La comunidad es el sujeto evangelizador, hasta tal punto que un estudioso como Harnack afirma: “Debemos dar por cierto que la sola existencia y trabajo constante de las comunidades individuales fue el principal coeficiente en la propagación del cristianismo”.
Hacia el final del siglo III, la fe cristiana penetró prácticamente en cada estrato de la sociedad, tiene su literatura en lengua griega y una, aunque en sus comienzos, en lengua latina; posee una sólida organización interna; comienza a construir edificios cada vez más grandes, signo del crecimiento del número de creyentes. La gran persecución de Diocleciano, aparte de las numerosas víctimas, no hizo más que mostrar la fuerza inexpugnable de la fe cristiana. El último enfrentamiento entre el imperio y el cristianismo fue la prueba de esto.
Constantino no hace más que constatar la nueva relación de fuerzas. No fue él quien impuso el cristianismo al pueblo, sino el pueblo quien le impuso a él el cristianismo. Afirmaciones como la de Dan Brown en la novela El Código Da Vinci, y de otros escritores, según las cuales fue Constantino el que, por motivos personales, transformó con su edicto de tolerancia y con el Concilio de Nicea, a una oscura secta religiosa judía en la religión del imperio, se funda en una total ignorancia de lo que precedió a estos sucesos.
Para leer artículo completo ir a: www.primeroscristianos.com/

UNA HISTORIA DE FE

Dejamos esta historia de fe contada por el Padre Luis Montes en su página de facebook: 
https://www.facebook.com/amigosdeirak/posts/1622986644487094

Una bendición y un milagro
Cristina Jadaar, una niña iraquí secuestrada durante tres años por el Estado Islámico, fue liberada el pasado 9 de junio y desde entonces se encuentra junto a sus padres y sus familiares.
La liberación se realizó gracias a la colaboración de un musulmán adinerado, que tenía a la pequeña viviendo en su casa junto a sus diez hijos y su familia en Mosul, donde la compró en el mercado de esclavas.
Después de que el Ejército liberó de las huestes de Abu Bakr al Baghdadi la ciudad, este hombre avisó a un amigo suyo cristiano que tenía alojada en su casa a una niña de la Llanura de Nínive. Y así se pusieron en contacto con los Jadaar. Un tío de la pequeña fue hasta Mosul a identificar a la niña por la noche ante el miedo de que esta noticia fuera una trampa de los radicales.
La familia de Cristina fue una de las pocas que se quedaron en Qaraqosh cuando la organización extremista invadió este pueblo el 6 de agosto de 2014. Los cuatro hijos mayores del matrimonio huyeron con otros familiares, pero Aida se quedó en casa junto con su marido y su hija de solo 3 años, demasiado pequeña para huir en mitad de la noche y a pie. El padre de los Jadaar es ciego y se encontraba impedido para marcharse a la desesperada, así que decidieron quedarse.
El 22 de agosto, Cristina y sus padres fueron obligados por los milicianos vestidos de negro a abandonar su casa y subirse a un autobús, para un supuesto reconocimiento médico. Junto con ellos, había un pequeño grupo de cristianos que tampoco habían huido, todos ancianos o enfermos. Una vez dentro del vehículo, un miembro del grupo yihadista arrancó a la niña de los brazos de Aida.
A pesar de las súplicas de la madre, el combatiente se negó a devolverle a la pequeña y amenazó con matar a toda la familia.
Más tarde, los padres de Cristina fueron abandonados en medio del desierto. Consiguieron llegar a Erbil gracias a un conductor que pasaba por allí. Pese al desgarrador testimonio, Aida nunca perdió la fe: “Creo y confío en Dios. Para él nada es imposible. Espero que traiga a Cristina de vuelta conmigo. Sé que me la devolverá”.
Aunque los años pasaban, la familia Jadaar nunca perdió la esperanza. La madre pidió que se rezara por su niña para que pudiera volver algún día a casa.
Los Jadaar y el resto de cristianos desplazados en la capital del Kurdistán iraquí celebraron con gran alegría el regreso de Cristina.
Al principio, la pequeña no reconocía a sus padres. Además, había olvidado el arameo, su lengua materna. Cristina estaba en estado de shock.
Tras pasar varios meses juntos en el barrio de Ankawa, la familia hoy vive en una casa en Qaraqosh.
Hace unos días pudimos visitarles en su nuevo hogar, para ver qué tal están. Cuando el Padre Luis abrazo a Aida, las lágrimas de gozo corrieron por su rostro. Fue maravilloso ver a todos sonreír, comprobar que Cristina ya juega como una niña más y ha logrado integrarse en su comunidad.
Damos gracias a Dios por esta gran bendición y por el milagro que ha concedido a la familia Jadaar.
Iván de Vargas