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La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

jueves, 31 de agosto de 2017


TEMPLARIOS EN ESPAÑA

"LA GENTE TIENE DERECHO A TEMERLE AL ISLAM. ESTO NO ES UNA FOBIA", DICE RACHID

                                        


 Tiene un canal de Youtube con más de 39.000 seguidores, en el que habla sobre Cristianismo, Islam y terrorismo en árabe y en inglés.


El 22 de diciembre de 2015 este exmusulmán nacido en Marruecos publicó un interesantísimo vídeo en inglés titulado “Islamophobia VS. Freedomophobia” (Islamofobia vs Libertofobia), en el que cuenta su experiencia tras su conversión al cristianismo y su huída de Marruecos a causa de ello. Me enteré de la existencia de este vídeo anoche por un tuiteo de Santi Abascal. Por su interés he decidido publicar aquí la versión subtitulada en español que publicó hace un mes el canal de Youtube de Libertoso:

Como sé que el blog lo leen también personas que pueden tener alguna dificultad visual, y posiblemente prefieran disponer de este testimonio en formato texto, me he tomado la molestia de transcribir las palabras de Rachid:

“Mi nombre es Rachid. Soy un exmusulmán. Abandoné mi país porque no tenía permitido abandonar el Islam ni criticarlo. Me matarían si hoy vuelvo a cualquier país musulmán. Y ahora, cuando vine a Occidente, los musulmanes intentan callarme usando otra herramienta: “islamofobia”.

¿Y qué es la islamofobia? Nunca había escuchado ese término cuando estaba en Marruecos. Allí sólo decían que el apóstata debe ser asesinado. Pero en Occidente, si criticas el Islam te acusan de islamofobia. El Islam nos silencia en Oriente, amenazando a algunos de nosotros, arrestando a algunos, persiguiendo a otros y matando a los apóstatas. Pero en Occidente, el Islam intenta silenciarnos usando este término raro: “islamofobia”.

Sé que miles fueron perseguidos por culpa del Islam, y miles fueron asesinados por culpa del terrorismo islámico. Por el otro lado, déjenme preguntarles a aquellos que usan este término: ¿cuántas personas fueron asesinadas por culpa de la islamofobia?

¿Quieres hablar sobre islamofobia? Entonces quiero que encuentres un nombre para describir esto, por favor. Cuando dejé el Islam y me convertí al Cristianismo, fui rechazado por mi propia familia musulmana porque el Islam les pide que lo hagan. Fui perseguido por mi propio país, porque es un país islámico y el Rey es el príncipe de los creyentes. Cuando me reunía -en secreto- con cristianos que se habían convertido, como yo, no teníamos permitido tener Biblias en árabe. No teníamos permitido reunirnos ni rendir culto. Aquellos que se querían casar tenían solo una opción: hacerlo como un casamiento islámico. No teníamos permitido ponerles nombres cristianos a nuestros hijos. Sólo se permitían nombres árabes musulmanes. Nuestros niños fueron forzados a estudiar Islam en la escuela y a memorizar versos del Corán.

Nos juntábamos en casas con las puertas y las ventanas cerradas y hablábamos sigilosamente para que nadie nos escuchase. Fingíamos que solo estábamos visitando a unos amigos para poder reunirnos. Éramos forzados a ayunar durante el Ramadán. Y si comíamos a la vista de alguien, nos metían presos por hasta seis meses. Éramos forzados a escuchar críticas sobre nuestra fe y quedarnos en silencio, porque si contestábamos, nos hubiesen arrestado y sentenciado por -al menos- dos años por sacudir la fe de un musulmán.
Esto no pasaba en Arabia Saudí o Irán. Esto era en Marruecos, uno de los países “más moderados” en el mundo musulmán. Y no fui solo yo el que sufrió. Otros, ateos, lo han sufrido hasta ahora. Los cristianos están sufriendo. Los bahaís están sufriendo. Cualquiera que critique al Islam está sufriendo. ¿Cómo llamas a eso? Por favor, ponle un nombre. ¿”Libertofobia”?
El Islam teme a la libertad. La libertad jamás mató a nadie. La gente tiene derecho a temerle al Islam. Esto no es una fobia. Esto es un miedo razonable, porque nosotros vemos los frutos del Islam. Lo vemos en países musulmanes, lo vemos en el ISIS. Los vemos también en noticias sobre terrorismo en todas partes. En Boko Haram. En Al Shabaab en Somalia. En Arabia Saudí. En las decapitaciones, las crucifixiones, las amputaciones de manos y las lapidaciones. Es un miedo real. Por lo tanto, nosotros vamos a criticar el Islam, y los musulmanes van a tener que vivir con eso.

Es Islam no es una raza. Yo puedo criticarlo sin tener miedo de ser acusado de racista. El Islam es un conjunto de doctrinas. Yo tengo el derecho de criticarlo como cualquier otra doctrina. Es un conjunto de ideas. La gente puede denunciarlas, criticarlas y hasta odiarlas sin ser hostigada o acusada de odio. ¿Es discurso de odio si yo odiara una ideología? El Islam es una ideología. El Islam se da a sí mismo el derecho de criticar a otras religiones, especialmente al Cristianismo y al Judaísmo. Debería también aceptar críticas de las otras religiones. Los musulmanes, por ejemplo, acusan a los cristianos de cambia su Biblia y les llaman politeístas porque rinde culto a Jesús. Así que también deberían aceptar las críticas hacia su religión. La libertad corre hacia ambos lados. No es buena solo cuando te sirve a ti.

Los musulmanes son personas. El Islam es una ideología. Criticar y odiar el Islam no significa odiar a los musulmanes. Mis padres son musulmanes. Muchos de mis familiares son musulmanes. Yo los amo y los respeto. Pero aún así critico el Islam sin confundir una cosa con la otra. Deberíamos diferencia entre ellos. Los miembros de mi familia no deberían estar forzados a ser musulmanes. Lo mismo para cualquier musulmán. Lo pueden denunciar. No es su raza o su ADN. Es su elección. Si hay una fobia, existe en los países musulmanes, que le tienen miedo a la libertad. Miedo a un puñado de cristianos reuniéndose en una casa para rezar. Miedo a gente comiendo públicamente en Ramadán. Miedo a una mujer descubriendo su cabello. Aquellos que nos siguen sermoneando sobre la islamofobia deberían sermonear a Arabia Saudí, que le teme a una mujer que conduce su coche, y le teme a un bloguero que escribía sobre la libertad.

El terrorismo cometido por aquellos yihadistas musulmanes está obviamente conectado al Islam. No deberíamos tener miedo de decirlo. Nadie debería tener miedo de criticar al Islam en voz alta. No deberíamos dejar que nadie nos silencie o intimide usando etiquetas como islamofobia, o cualquier otra etiqueta. Defiende tu libertad y tus derechos.