CONTACTA CON NOSOTROS

La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

domingo, 19 de noviembre de 2017

ENTREVISTA AL PRESTIGIOSO ESCRITOR Y PERIODISTA JOSELE SÁNCHEZ

A continuación publicamos la entrevista que el  prestigioso periodista y escritor Josele Sánchez, Director del diario “La Tribuna de Cartagena”, ha concedido a la Preceptoría de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple.

1.- En primer Lugar, muchas gracias por permitirnos entrar en su escaso tiempo libre para dialogar sobre cuestiones de fe. 

2.- En el diario que usted dirige, La Tribuna de Cartagena, deja muy claro que no publicará ataques a la Iglesia Católica, ¿Que es para usted la Catolicidad?

La catolicidad es el compromiso de fe unido a su misión universal: etimológicamente no deja lugar a interpretaciones, Kata (abajo) y Olos (todo), es decir, la misión universal de la Iglesia de difundir el mensaje de Cristo por toda la tierra.

3.- ¿Cómo cree que debe comportarse un católico hoy para dar razón de su Fe?

Yo no me siento autorizado para marcar el camino de ningún católico cuando todos los días tengo dudas respecto a cuál debe ser el mío. Acaso esto ya sea un buen comienza para responder a su pregunta: plantearse cada día cuál es mi deber como católico, qué debo hacer para ser merecedor de la gracia de Dios y lo mismo cada noche, antes de dormir, junto al agradecimiento a Dios por un nuevo día la reflexión sobre si hoy he merecido o no ser seguidor de Jesucristo. Uno tiene muy pocas verdades y muchas incertidumbres y eso es así porque, conforme te vas haciendo más mayor, va aumentando la conciencia de saberse débil y limitado. Por eso la oración es tan necesaria, porque conlleva el reconocimiento de nuestra propia fragilidad y el ruego a Dios de la fuerza y la sabiduría para saber andar el camino correcto. Mi trabajo, como director de un periódico sé que es importante para informar o desinformar a mis lectores. También es un medio para crear conciencia y el cristianismo es compromiso militante, uno no puede ser católico al salir de trabajar, las creencias profundas deben llevar al compromiso. Por eso, en mis oraciones, cada día me pregunto cuánto de lo que escribo, cuánto de lo que hago, es para satisfacer mi propia vanidad y cuánto es para cumplir con ese compromiso que es el catolicismo de intentar transformar la sociedad para mayor gloria de Dios. Además de eso, y aunque resulte absolutamente insignificante, otra de mis razones de fe es la declaración pública y sin complejos; hace mucho que salí del armario para proclamarme cristiano, católico y apostólico y para aceptar cuantas etiquetas me derive este reconocimiento público, etiquetas, por cierto, casi siempre errónea y completamente alejadas de la realidad.

4.- ¿Qué opinión le merece la Caballería Cristiana tal y como la entiende la Iglesia Católica? ¿Ve en la figura del Monje -Soldado una posibilidad actual de llevar a la práctica el Ministerio Específico de los Laicos?


Ruego disculpe mi ignorancia pero mentiría si le contestara con el mínimo rigor exigible porque prácticamente desconozco la Caballería Cristiana en la actualidad. Mi concepto de la Caballería Cristiana y mi admiración hacia ella data de sus orígenes y de la profunda religiosidad del ideal caballeresco. La idea de la consagración personal y de la entrega de una profesión religiosa, obviamente, me seducen. La bendición de la bandera y de las armas, la acción y la oración y, cómo no, sus épicas hazañas son un modelo inolvidable de una manera de vivir la fe y la acción. Esos seres que vivían su fe de manera castrense, entregados a ella en cuerpo y alma, comprometidos con los más pobres, con los oprimidos y con los necesitados, leales a su patria, austeros en sus vidas personales, soldados que despreciaban la fortuna y que preferían el calor y el frío de la intemperie, hombres sujetos a una disciplina y a un código de honor ejemplar. Este es el pensamiento que me viene al recordar la Caballería Cristiana pero desconozco su funcionamiento hoy, es más, hasta hace unos meses siquiera sabía de su existencia y lo poco que sé no va más allá de un par de referencias que algún amigo me ha hecho.

La entrevista completa se encuentra en la web de la Preceptoría de España de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo - Militia Templi: http://www.militiatempli.es/

miércoles, 1 de noviembre de 2017

LA MILICIA DEL TEMPLE: EL SENTIDO DE UNA 

PRESENCIA

Este es el título de uno de los documentos que se remite a las personas que inician un primer acercamiento a la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, y es el que aconsejamos que se lean tras la Regla, aunque muchas veces es un consejo que no va a ninguna parte pues lo normal es que la persona que se acerca desee informarse en primer lugar sobre los reconocimientos canónicos para ver ante que se encuentra.

El hecho de darle importancia a la lectura de este documento es muy simple, la Regla marca el Código de Conducta, el estilo de vida que se debe llevar una vez que se acepta el compromiso de iniciar el camino para ingresar en la Milicia del Temple, este documento, sin embargo, nos habla de los ideales de la Caballería Cristiana, nos está hablando de cuál es el fin de todo Caballero o Dama de la Milicia del Temple. A continuación del mencionado título se formula la pregunta ¿Tiene sentido hablar de la Caballería en el siglo XXI o, por el contrario, es una propuesta anacrónica?.- Como se menciona a continuación el ilustre Raimundo Llull, nos dice que “hubo un tiempo en que acamparon por el mundo la lealtad, la solidaridad y la justicia”, pues bien, en estas tres palabras se recoge esa imperiosa necesidad de la existencia de una caballería cristiana en el siglo XXI.

Cuando se habla de lealtad entre los componentes de esta Caballería Cristiana, estamos hablando de dos planos diferentes, por un lado el de la relación con los demás Caballeros y Damas, una relación basada en el respeto, la honradez, la confianza en la persona que comparte contigo este camino a la cual nunca le darás la espalda y en la que siempre te podrás apoyar, se trata de tu hermano o hermana en Cristo que ha decidido servir a Dios Nuestro Señor perteneciendo a esta Caballería, esa unión se fortalece compartiendo la oración, compartiendo los trabajos y sobre todo compartiendo el lema de esta Caballería “Non nobis domine non nobis sed Nomini Tuo da gloriam” en definitiva que todo lo que hagamos será para mayor gloria de Dios. También entraría aquí la coherencia con los principios de uno mismo, si decimos que somos Cristianos debemos ser coherentes con esa elección, debemos de ir por el camino recto y no apartarnos de él, ahí es donde estaremos protegidos en todo momento por la armadura de la fe.


La segunda vertiente de esta lealtad nos lleva a la fidelidad a la tradición, a nuestros antiguos hermanos de la Orden del Temple, los cuales con su profunda fe y compromiso con la defensa de la Iglesia y de los Cristianos son fuente de inspiración para los que hoy formamos parte de la Milicia del Temple. Igualmente esta fidelidad a la tradición lo es a la Santa Iglesia, fidelidad y lealtad con los que la componen, el Santo Padre, Obispos y sacerdotes, personas de vida consagrada, que nos ayudarán y nos servirán de guías para recorrer ese camino hacía Dios Nuestro Señor.