CONTACTA CON NOSOTROS

La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

miércoles, 1 de noviembre de 2017

LA MILICIA DEL TEMPLE: EL SENTIDO DE UNA 

PRESENCIA

Este es el título de uno de los documentos que se remite a las personas que inician un primer acercamiento a la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, y es el que aconsejamos que se lean tras la Regla, aunque muchas veces es un consejo que no va a ninguna parte pues lo normal es que la persona que se acerca desee informarse en primer lugar sobre los reconocimientos canónicos para ver ante que se encuentra.

El hecho de darle importancia a la lectura de este documento es muy simple, la Regla marca el Código de Conducta, el estilo de vida que se debe llevar una vez que se acepta el compromiso de iniciar el camino para ingresar en la Milicia del Temple, este documento, sin embargo, nos habla de los ideales de la Caballería Cristiana, nos está hablando de cuál es el fin de todo Caballero o Dama de la Milicia del Temple. A continuación del mencionado título se formula la pregunta ¿Tiene sentido hablar de la Caballería en el siglo XXI o, por el contrario, es una propuesta anacrónica?.- Como se menciona a continuación el ilustre Raimundo Llull, nos dice que “hubo un tiempo en que acamparon por el mundo la lealtad, la solidaridad y la justicia”, pues bien, en estas tres palabras se recoge esa imperiosa necesidad de la existencia de una caballería cristiana en el siglo XXI.

Cuando se habla de lealtad entre los componentes de esta Caballería Cristiana, estamos hablando de dos planos diferentes, por un lado el de la relación con los demás Caballeros y Damas, una relación basada en el respeto, la honradez, la confianza en la persona que comparte contigo este camino a la cual nunca le darás la espalda y en la que siempre te podrás apoyar, se trata de tu hermano o hermana en Cristo que ha decidido servir a Dios Nuestro Señor perteneciendo a esta Caballería, esa unión se fortalece compartiendo la oración, compartiendo los trabajos y sobre todo compartiendo el lema de esta Caballería “Non nobis domine non nobis sed Nomini Tuo da gloriam” en definitiva que todo lo que hagamos será para mayor gloria de Dios. También entraría aquí la coherencia con los principios de uno mismo, si decimos que somos Cristianos debemos ser coherentes con esa elección, debemos de ir por el camino recto y no apartarnos de él, ahí es donde estaremos protegidos en todo momento por la armadura de la fe.


La segunda vertiente de esta lealtad nos lleva a la fidelidad a la tradición, a nuestros antiguos hermanos de la Orden del Temple, los cuales con su profunda fe y compromiso con la defensa de la Iglesia y de los Cristianos son fuente de inspiración para los que hoy formamos parte de la Milicia del Temple. Igualmente esta fidelidad a la tradición lo es a la Santa Iglesia, fidelidad y lealtad con los que la componen, el Santo Padre, Obispos y sacerdotes, personas de vida consagrada, que nos ayudarán y nos servirán de guías para recorrer ese camino hacía Dios Nuestro Señor.