CONTACTA CON NOSOTROS

La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

martes, 21 de marzo de 2017


El día que murió en la hoguera Jacques 
de Molay, último Gran Gaestre 
templario


Despunta el alba en la Isla de los Judíos, pero el sol apenas clarea de gris el lúgubre recodo del Sena. Las orillas están a rebosar de rostros curiosos, tanto en el lado del mercado como en el que linda con los jardines del Palacio del Rey. Hay risas, y vino, y putas trabajando bajo los mantos. Porque toda ejecución es un espectáculo y todo espectáculo es una fiesta.
Y toda fiesta tiene un invitado de honor. Este ha pasado la noche en la isla, en una jaula improvisada hecha con maderos. Un niño hubiese podido escapar de ella en cuestión de minutos, pero el despojo balbuceante que los alguaciles sacan de su interior apenas es capaz de tenerse en pie, cuanto ni más huir. Le conducen frente al preboste de París, que aguarda inquieto frente a la pira. Cambia el peso de un pie a otro, incómodo por la humedad y por la tarea ingrata. Cuando desenrolla la sentencia y se la lee al reo, lo hace con voz trémula y ojos esquivos.
-Jacques Bernard de Molay, vigésimo tercer Gran Maestre de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo y el Templo de Salomón, conocidos como templarios. Has sido juzgado y hallado culpable por tu propia confesión de los delitos de herejía, idolatría, simonía y blasfemia contra la Santa Cruz. Por ello has sido condenado a morir en la hoguera.
-Fui condenado a cadena perpetua, no a muerte. Y me retracté de esa confesión, obtenida bajo tortura -susurra el anciano.
El preboste mira a Molay con compasión no exenta de culpabilidad. Sabe que la confesión ha sido arrancada de forma cruel. Tras siete años de prisión, el anciano ha quedado reducido a una sombra de lo que fue. Pese a ello, cuando la sentencia se proclamó en firme, Molay fue tan torpe de no aceptarla con la sumisión esperada.
-Rechazasteis la misericordia del rey Felipe proclamándoos inocente cuando ya habíais sido hallado culpable. Añadisteis el pecado de la soberbia a los que ya poseíais. Y os condenasteis a vosotros mismos y a los templarios a la desaparición.
-Ya no existen, mis hermanos ya no existen -replicó el anciano, meneando la cabeza-. Pero la orden vivirá para siempre.
113 caballeros templarios habían sido ya asesinados en la hoguera por los hombres de Felipe. Aquel era el último que quedaba en Francia.
Para leer artículo completo seguir enlace: abc.es/cultura/

miércoles, 8 de marzo de 2017

REIVINDIQUEMOS NUESTRA FE
SOY CATÓLICO



     Hoy me han pasado un Wasat para compartir, normalmente es una acción que no me gusta, eso de las cadenas y de compartir informaciones al final es el origen de muchos bulos y mentiras, pero con este me he identificado totalmente, tanto que además de compartirlo he considerado conveniente ponerlo aquí para todo aquel que se identifique con él, es muy sencillo, obvio, pero expresar públicamente esto sentimientos se va convirtiendo poco a poco en cosa de héroes:

     Con este mensaje me sumo a la petición que algunos amigos personales han ido haciendo a lo largo del día de hoy a consecuencia de los hechos que, desgraciadamente, hemos estado viviendo. 

     Yo soy católico y no me avergüenzo de ello. Estoy orgulloso de ser católico y de ser practicante de mi fe. Una fe que, a diferencia de otras, se dedica a rezar por el prójimo y a ayudarle en aquéllos momentos en los que más lo necesita. Una fe en la que la persona y su bienestar personal es lo más importante. Una fe que respeta y tolera, Una fe con los brazos abiertos a todo el mundo y a la que no le molesta que haya personas de distintas creencias y religiones.
Sin embargo, nosotros, los católicos, no dejamos de recibir  ataques gratuitos hacia nuestra fe. Se nos ataca en la cabalgata de Reyes, se nos ataca en nuestras iglesias (en las que se blasfema impunemente en sus altares y se trata a las sagradas imágenes como simple basura), se atacan nuestros colegios y nuestras oraciones, nuestra forma de entender la vida, se prohíben capellanes en los hospitales, se nos ataca en nuestras creencias más profundas a través de imágenes totalmente ofensivas en festivales y concursos como recientemente en los caranavales y se patea todo aquello que simboliza nuestra religión. En los telediarios no se anuncia el comienzo de nuestra cuaresma, el ramadán sí ¿Es este modelo de sociedad totalitarista la que deseamos para nuestros hijos? ¿Es este modelo de sociedad, que insulta y señala con el dedo, en la que deseamos educarlos?.

    Pido respeto y tolerancia para quienes creemos en Dios, para quienes queremos educar a nuestros hijos en la fe católica, para quienes rezamos un Padrenuestro y vamos a Misa, para quienes rezamos un Rosario y lo aplicamos por toda la humanidad. Porque no hacemos daño. Porque sólo deseamos la paz y vivir en paz y en libertad.

     Porque ya está bien de que se nos diga lo que tenemos que hacer y qué no tenemos que hacer. Porque la igualdad y la tolerancia comienzan por una mismo. Si nosotros toleramos, pidamos lo mismo.

domingo, 5 de marzo de 2017

SANTA MISA EN EL CASTILLO DE LA MAGGIONE, SEDE DE LA MILICIA DEL TEMPLE - ORDEN LOS POBRES CABALLEROS DE CRISTO

A continuación dejamos este bello reportaje fotográfico de la Santa Misa por el rito Tridentino, celebrada en el Castillo de la Maggione, sede de la Milicia del Temple - Orden de los Pobres Caballeros de Cristo.

















viernes, 3 de marzo de 2017

¿HABÍA NECESIDAD?
¿PARA CREAR POLÉMICA HABÍA NECESIDAD DE OFENDER A MILLONES DE PERSONAS?

Hace unos días muchos, principalmente católicos pero también muchos que no profesan la religión católica, nos quedamos estupefactos, sorprendidos, pero sobre todo dolidos por la forma tan miserable de insultar las creencias de las personas. A eso algunos le llaman libertad de expresión pero parece ser que el concepto de libertad de expresión en esta país sólo es aplicable si lo que se insulta es a la religión católica y a los católicos, si lo que se insulta es al Rey, a la Bandera de España, etc, y lo peor de todo esto es que nuestros políticos se mantienen callados, no hay nadie, absolutamente nadie de la clase política que salga en defensa del respeto a los demás.

Lo que estamos viendo ya día si día también, es simplemente el advenimiento poco a poco de un Estado donde se está instaurando el pensamiento único, y es evidente que para que se instaure ese pensamiento hay que destruir lo demás. Se comenzó con la idea de España, la idea de la Monarquía y como no el objetivo principal de muchos colectivos sociales, destruir todo lo que huela a catolicismo.

Estamos viendo como se insultan las creencias de la mayoría de los españoles y nadie se atreve a decir lo más mínimo, todo se justifica en base a la libertad de expresión, si embargo cualquier comentario u opinión contraria, no digo ni mucho menos insulto, sino una opinión distinta a la línea oficialmente establecida constituye una ofensa, se tacha de intolerante a quien discrepa, de retrogrado, etc, vamos que se le viene el cielo encima.

Somos muchos ya los que creemos que hay que decir basta, que una sociedad como la española que consientes estas mamarrachadas no es una sociedad sana, ni una sociedad tolerante, la tolerancia se basa principalmente en el respeto a las ideas de los demás, no a la imposición de las mismas a toda costa, no es tolerancia el insulto constante, la descalificación del que piensa distinto, eso es pura y llanamente fascismo.

Hace falta mucha valentía hoy día para defender esta tolerancia, para defender algunas ideas como es esta, esa valentía o valor, como se decía antes "se le supone" a algunos colectivos, se imaginan a un político defendiendo ideas pro vida, se imaginan la presión que deben soportar muchos jueces y fiscales cuando deben llevar un asunto de este tipo y por supuesto que no dicten una sentencia en contra de la línea oficial que nos quieren imponer que serán condenados al ostracismo y señalados de por vida. 

En fin, lo que ha salido en el carnaval es evidente que es una ofensa a todos los cristianos, pero fíjense que diferencia de principios y de valentía se puede ver en las dos fotos que se adjuntan a continuación, la de arriba y la de abajo. Podría invitar a este personaje que ha salido este año a ver si tiene la valentía de parodiar el año que viene algún símbolo de otra religión, pero no lo voy a poner en esa tesitura por dos motivos, el primero porque posiblemente no sea capaz, y en segundo lugar como católico rechazo el insulto o la parodia a cualquier símbolo que represente las legítimas creencias de cualquier ser humano.