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La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

martes, 2 de enero de 2018

Chesterton, la Navidad y la estrella de los Magos. 

     "Cuando un docto señor me dice que el 25 de diciembre en realidad rindo culto astronómico al sol, le respondo que no. Lo que hago es practicar una religión [...] cuyos placeres (para bien o para mal) no son en absoluto astronómicos. Si dice que el culto de la Navidad y el culto de Apolo son en realidad la misma cosa, le respondo que son completamente distintas, y que si lo sabré yo, que he profesado las dos. Siendo muy pequeño creía en Apolo, y ahora que soy muy, muy grande, creo en la Navidad.
     No nos rindamos tan dócilmente a estos manidos retazos de la verdad, como esa frase de que la Navidad es de origen pagano. Fijémonos en qué significa realmente. Hasta donde llega nuestro conocimiento, se reduce solamente a que los primitivos escandinavos celebraban una fiesta en el solsticio de invierno. ¿Y qué otra cosa podían hacer los primitivos escandinavos, sobre todo en invierno? Que quemaban el tronco más grande en invierno. ¿Acaso esperaban los sabios que aquellos paganos tan simples quemasen el tronco más grande en verano? 
     De nuevo se reduce a esto: que muchas tribus han adorado el sol, o han comparado a algún dios o héroe con el sol. Igual que tantos poetas han comparado a su dama con el sol, sin intención de convertirla en mito solar. Así pues, al hablar mucho del solsticio solar, puede argumentarse que la Navidad es una especie de adoración del sol. A todo ello, la respuesta es que la sensación es muy distinta. A todos aquellos que profesan captar "el arquetipo tras los símbolos", lo primero que les pido es que sientan lo diferente que es adorar al sol o seguir la estrella" (Gilbert K. Chesterton, "La Navidad y el progresismo", 1910; en "El espíritu de la Navidad", trad. de Aurora Rice, Espuela de Plata, Sevilla, 2017.